sábado, 19 de julio de 2014

Gaza en Contexto.

La franja de Gaza tiene una superficie de 365 km2

La ciudad de México tiene 1465km2
Monterrey tiene 894 km2
Guadalajara 699 km2
Puebla 622 km2
Juarez 324 km2
Toluca 220 km2


Gaza tiene 10 km de ancho y casi 40 km de largo.

10 km es la distancia aprox de:
La Avenida Gonzalitos en Monterrey
El Viaducto desde Periférico hasta el Foro Sol
Desde el aeropuerto de Guadalajara al Tapatio
El Hotel del Rey Inn en Toluca a Lerma

40 km es la distancia aprox de:
Desde Saltillo a Santa Catarina N.L.
Desde Cd Satélite a Iztapalapa
Desde Guadalajara a Chapala
Desde Puebla a Tlaxcala

En la Franja de Gaza habitan 1.8 millones de personas, 1.2 millones son refugiados y según la fuente, entre el 49 y el 51 porciento son menores de 18 años. En Gaza habitan 4 505 personas por km2.

En Nezahualcoyotl habitan 17,536 personas por km2
En el DF habitan 5,996 personas por km2
En Guadalajara 8,761 personas por km2
En San Nicolas de los Garza, N.L. 5,724 personas por km2.
La densidad nacional es de 61 personas por km2

No parece mucho excepto por el detalle de que, a diferencia de estos municipios, la totalidad de esas personas deben permanecer en ese territorio sin poder moverse de ahí, ya que se encuentra totalmente bloqueada por Israel. No existe libre transito de personas ni de mercancias. Por lo que es 1.8 millones de personas atrapadas y totalmente inmovilizadas. Este bloqueo provoca *:

El desempleo en la Franja de Gaza es de 40% (60% entre jovenes y 80% entre mujeres).

Un 80% de la población sufre inseguridad alimentaria.

Hasta antes de esta última ofensiva, había un deficit de 71 000 casas, con restricción de entrada de materiales de construcción.

No se ha podido reparar la planta de tratamiento de aguas, por lo que el 90% del acuifero dejado a Gaza estaba contaminado.

Antes de esta última ofensiva, había un deficit de 250 escuelas.

Gaza solo recibe electricidad entre 4 y 8 horas por día, lo que afecta sobre todo a los hospitales y aumentará el número de muertos entre los heridos por esta última ofensiva. Israel no permite actualmente la construcción de plantas de energía eléctrica locales.

Israel solo permite la pesca hasta 6 millas naúticas desde la costa, deprimiendo aún más las posibilidades de sobrevivencia y la economía local.

Israel en cada ofensiva destruye la insfraestructura de servicios básicos como energía y agua, creando situaciones de crisis entre la población.

*Fuente: United Nations Relief and Works Agency for Palestine Refugees in the Near East (UNRWA)

Cambio en el terriotrio Israel-Palestina de 1946 al 2000


Y para terminar:

Hamas ≠ Pueblo Palestino

Israel ≠ judios ≠ sionistas 
Gobierno Israel ≠ israelíes. 













domingo, 14 de julio de 2013

Migrante

El siguiente cuento pudo o no haber sucedido. No hay mensaje, no hay lección, sólo escribo por escribir.


Es domingo y decidimos salir a comer a algún lado porque aceptémoslo, el domingo no queremos hacer nada. Nos metemos al carro y tomamos rumbo a alguna plaza. El sol en Monterrey, pegando pero como si nos odiara, con todo, como soplete gigante. El termómetro andaba por los 38 grados, un día para no andar en la calle si no es por la sombrita.

Llegamos al primer semáforo y un chavo con un ojo todo hinchado se acerca a la camioneta de enfrente a la izquierda, que trae una calcamonía de "Jesús te ama". Desde este ángulo se ve cómo la señora al volante pone cara de fastidio y sube su vidrio antes de que le pueda decir algo. El chavo levanta las palmas de las manos así como pidiéndole perdón. Se dirige entonces a nuestro carro, le murmura algo a mi hermano que es quién viene conduciendo. Mi hermano busca y le dice: "no traigo, mano". El chavo se va al siguiente carro. Entonces por el espejo noto algo, trae cargando una cobija enrollada a la altura de la rodillas con una cuerda. Esa cobija no cuadra con la temperatura que está haciendo, una palabra viene a mi mente y la cuál digo en voz alta: "migrante". En algún momento apoyé a un refugio de migrantes así que esa palabra tiene cierto efecto en mí. Para ese momento ya no puedo pasar de largo y le digo a mi hermano vamos a ayudarle ¿no?, a lo que inmediatamente dice que sí.  Se pone el verde y nos dirigimos a una tienda del otro lado de la calle. Cuando me bajo, mi hermano me grita y me dice: "son dos". Volteo hacía donde me señala y efectivamente hay un segundo individuo que también veo que trae cargando su cobija enrollada y una mochilita. Me meto a la tienda y compro dos botellas de agua, dos sandwiches y dos paquetes de galletas, lo meto todo a una bolsa y me subo al carro. Volvemos a llegar al semáforo, pero esta vez nos estacionamos a un lado. Dejo las cosas en el carro y me bajo. Le hablo al que está más cercano, el otro, que es un señor como de unos cuarenta años que se acerca corriendo. 

-¿Qué tal? ¿De dónde son?
-De Peten, Guatemala, joven, me dice en un tono muy tranquilo.
Aunque es obvio le pregunto:
-¿Y vienen o van?
-Apenas vamos, vamos a Laredo.
-¿Cuándo llegaron?. le pregunto a continuación.
-Hoy en la mañana nos bajaron del tren, joven. 
Cabe aclarar que estoy muy cercano a unas vías por lo que toda la conversación suena factible.
-¿Y cuánto se van a quedar?, prosigo
-Nomás que juntemos para irnos porque ya no  traemos nada, joven, no hemos comido desde antier, me contesta.
-¿Saben dónde está la casa del migrante aquí?
-No, joven, no conocemos nada. 
-Bueno, les voy a ayudar aquí con algo y les voy a decir donde está esa casa del migrante.
El señor alcanza a murmurar un gracias casi inaudible.

Tomo las bolsas y se las entrego indicándole lo que traen,también le doy 40 pesos que es el cambio de la compra. Después busco la dirección y se la entrego, junto con instrucciones de como llegar en el metro.
Hasta ese momento el señor no ha dicho una palabra, pero entonces veo que se le llenan los ojos de lágrimas. Entonces empieza a murmurar "gracias" uno tras otro y me dice: "Buen joven, buen joven, usted es el primero que nos ayuda desde que entramos a México. Buen joven.", mientras me señala. Siento que mi garganta se seca y pienso en ese momento que tal vez solo prefiero que tome las cosas y se de la vuelta sin decir nada más. "Buen joven, muchas gracias" repite y me extiende la mano. Se la estrecho, no sé qué decirle más que: "no hay por qué, cuídense mucho y que lleguen bien", mientras le palmeo el hombro. Sigue repitiendo "gracias" sin soltarme la mano. Finalmente con un último "gracias" me la suelta. Le digo: "bueno, hasta luego" y me subo al carro. Nos vamos y veo por el espejo que le muestra a su compañero el contenido de la bolsa y entonces los dos agitan la mano en nuestra dirección mientras el otro también se pone la mano en el pecho.

No siento alivio, no siento satisfacción, no siento nada. Solo tuve el impulso de ayudarles un poquito, no buscaba agradecimientos ni esas reacciones, no sé si fue que me di cuenta que eran migrantes o el fastidio con que la señora le cerró el vidrio en la cara.. No sé por qué habían pasado ni qué les espera todavía, no sé si lo logren, todavía les falta mucho por pasar. Entonces pienso que estaban tan necesitados que hubieran agradecido hasta el que simplemente uno no fuera grosero con ellos. Volteo a la ventana y me le quedo mirando fijamente, algo se me metió en el ojo y no quiero que se note.



martes, 18 de septiembre de 2012

Modalidad de Secuestro Virtual


Experiencia de un amigo al respecto:


Quiero contar nuestra desagradable experiencia para que la gente esté enterada y evitar que les pase lo mismo. En este momento es la mejor arma que tenemos contra este tipo de cosas. Intentaré resumir la información más importante para identificar una situación similar. Voy a contar desde dos principales puntos de vista, el mío (Adrían) y el de mi hermana (Ana) para que sepan cómo manejan a cada una de las personas involucradas. 

Ana

El sábado 15 de Septiembre recibí una llamada de un número desconocido y contesté. Me identificaron con nombre y apellido. Me dijeron algo así: 

“Somos la policía federal y tenemos información que te identifica como una de las siguientes víctimas que van a levantar los zetas. Nosotros te vamos a proteger. Vete a un hotel inmediatamente y te daremos más instrucciones.”

Estaba en mi casa con mi mamá, lo cual no mencioné, pero le dije que nos teníamos que ir inmediatamente. Pensé que probablemente me estaban vigilando, aunque cuando llegué al hotel y me volvieron a llamar no me preguntaron quién era la señora que estaba conmigo, entonces pensé que tal vez no me estaban viendo pero no quise arriesgarme. 

De alguna manera tenían una lista de llamadas recientes que había hecho y vieron que había muchas a Adrían, y me preguntaron quién era, y les dije que mi hermano. Me dijeron que me iban a comunicar con él para que yo le explicara la situación, y que debía decir exactamente lo que ellos me dijeran. 

Me transfirieron con mi hermano y le dije tal cual lo que me dijeron: 

“Estoy bien. Me tienen en un lugar. Haz lo que te digan. No vayas a la casa” 

Me regañaron porque dijeron que tenía que sonar más dramática, que “no estaba en Miami” Yo lo hice a propósito para tratar de comunicarle a mi hermano que no me tenían en realidad. 

Me dijeron que apagara mi celular, que le quitara el chip y fuera a comprar otro celular en el Oxxo. Hice todo lo que me pidieron. 

Estuvo abierta la llamada durante unas 17 horas. Prácticamente cada 5 , 10 segundos me preguntaban “¿Todo bien?, al pendiente..... 

Uno de ellos se hacía llamar Comandante Omar Alanis Esparza, el otro Mauricio Santana. 

Un par de veces más me llamaban para comunicarme a mi hermano nuevamente, pero siempre para decirle únicamente lo que ellos me permitían. 

Una vez también me dijeron: “ahí está mi gente en el hotel, te están protegiendo” Yo tenía miedo de salir porque me decían que si me veían los zetas iba a estar en peligro, y siempre pensé que me estaban vigilando. Me dijeron que sabían que mi coche no estaba a mi nombre y tenía placas de fuera, lo cual era cierto, por lo que me hizo pensar nuevamente que sí me estaban viendo. 

Adrían 

Yo recibí una llamada de un número desconocido, como a las 8 pm. Contesté y preguntaron por mí por nombre. Me dijeron que me iban a pasar a mi hermana para que me explicara la situación:

“Estoy bien. Me tienen en un lugar. Haz lo que te digan. No vayas a la casa” 

Al escuchar esto yo estuve seguro de que sí la tenían, aunque noté que no me la pasaron de un teléfono a ella directamente como si estuviera en el mismo cuarto, pero sólo pensé que el negociador estaría en otra parte que donde tenían a mi hermana. 

Estudiando las palabras ahora que le hicieron decir a Ana, veo que tienen cierta lógica desde el punto de vista de ella, que pensaba que los policías la estaban protegiendo, y también funcionan para la parte de la historia que me contaron a mí. Yo escuché esas palabras y obviamente suenan perfectamente como las palabras de una víctima secuestrada. 

De aquí en adelante tuve docenas de llamadas regularmente. Me dijeron que tenía que reunir 1 millón de pesos para el lunes, pero para ese mismo día en la noche antes de las 10 pm debía reunir 50 mil pesos. Me dediqué a ver con amigos cuánto podía juntar, pero sólo tenía un par de horas. Calculé que podría juntar unos 12 mil entre préstamos, tarjetas, etc. Me dijeron que era muy poco pero era un inicio. Me dijeron que fuera a Soriana (al que tuviera más cercano) y que ahí me llamaría para darme cuentas. Iba en camino cuando me volvió a llamar y dijo que su jefe había dicho que era demasiado poco, peor que me daban hasta la siguiente mañana para reunir 100,000, y después sería el millón que dijo originalmente.

Además de contactarme a mí, estuvieron contactando a más personas cercanas a nosotros para exigirles dinero también. Primos, tíos, etc. 

Mientras tanto contacté a mi papá y le conté todo y vino a mi casa. Afortunadamente logramos conseguir ayuda de un asesor profesional que nos aconsejó de aquí en adelante. Nos dijo que había visto casos muy similares y que todo parecía indicar que no era un secuestro real, sino virtual. Es decir, que no la tenían, sino que la habían amenazado de alguna manera para decir lo que dijo. Nos recomendó llamar a todos nuestros amigos. Muchos vinieron a mi casa y armamos una red de búsqueda en los hoteles de la ciudad, empezando por los más cercanos a la casa donde vive mi hermana. Les dimos a todos fotos de mi mamá y de Ana (asumíamos que mi mamá estaba con Ana), y la descripción del coche. Fueron en parejas a los hoteles preguntando por ellas y buscando el coche. Uno de mis amigos vieron el coche en un hotel y nos comunicaron inmediatamente. Fuimos, preguntamos en la recepción y subimos al cuarto. Ahí estaban las dos, a salvo. No había nadie en ningún momento vigilandonos. Todo fue un chantaje por teléfono. 

A tomar en cuenta / ¿Cómo evitar estas situaciones) 

-No des información por teléfono. -Si te llaman para extorsionarte, no es raro que tengan cierta información sobre ti y tus familiares. Que eso no te asuste, es fácil conseguirla. -No apagues tu celular. Siempre ten maneras de estar en contacto con tu familia y amigos. -En retrospectiva, me he dado cuenta que muchas cosas no tienen sentido, pero la tensión hace que se nuble la razón.-Es posible que usen argumentos diferentes a los que mencionamos aquí, pero la idea será hacer que la víctima abandone la casa bajo algún pretexto, que apague su celular y después le hablarán a la familia para decir que la persona fue secuestrada. -Toma en cuenta que van a jugar con tu mente y se van a aprovechar de la paranoia. Te van a decir que tienen a su gente vigilandote y tú obviamente verás gente y vas a sospechar. -Si a alguien de tu familia cae en el chantaje, al menos tú sabrás que no es real. Haz tiempo, di que estás reuniendo dinero pero no es fácil, los cajeros tienen límites, etc- etc- y pide a amigos que busquen en los hoteles. 

Considera que un secuestro real es diferente: 

-No hacen llamadas tan seguidas, en este caso fueron llamadas prácticamente cada 30 / 60 minutos para pedir avances sobre el dinero recabado. -A menudo envían fotos o videos de la víctima secuestrada. -En un secuestro real no piden llenar tarjetas de prepago (Ej- Amigo Kit de Telcel) -No es común que llamen a muchas personas para pedirle dinero,

sábado, 30 de junio de 2012

La Manada: El Conformismo y el Transeúnte

El hombre es un ser gregario, creo que nadie lo pone en duda. Según la acepción que se use, "gregario" puede definirse como el que sigue una tendencia a agruparse, o que necesita de un grupo para poder sentirse bien. Aunque podemos necesitar nuestros tiempos en solitario, es claro que tendemos a buscar el contacto y la convivencia con nuestros iguales de especie. 

Por supuesto que esta característica nuestra, nos impulsa en algunos momentos a modificar o adaptar nuestro comportamiento para no transgredir "las reglas" del grupo. Observamos su conducta ante situaciones y fenómenos, y actuamos en consecuencia. Pero a veces, este actuar es contrario a lo que nos dicta nuestro propio yo sobre lo que es lo correcto. Llegamos al clásico "si en Roma fueres, haz lo que vieres", a comportarnos como el cardumen, la parvada, en nuestro caso: la manada. Simplemente seguimos al grupo, incluso en contra de nuestro propio juicio. 

Existen muchos experimentos al respecto. Aquí les pongo dos. El primero se llama Experimento de Conformidad del Dr Solomon Asch. Es muy sencillo: Una persona es sentada entre 5 actores en una mesa. Se les muestra una linea, y luego se les pide que, entre tres opciones, escojan la que es igual. Aunque la respuesta es obvia, los actores contestan mal a propósito por unanimidad, y el sujeto entonces es lanzado a la opción de distorsionar su juicio o a contravenir al grupo. El experimento se realiza con tres variantes: a) sólo contra el grupo b) uno de los actores contesta bien y proporciona un punto de apoyo al sujeto c) el sujeto va sólo contra el grupo, pero esta vez anota sus respuestas fuera de la mirada del grupo, inmune a las críticas. No es difícil imaginar los resultados, y no es difícil imaginar que si con la medida de una linea (algo objetivo) podemos distorsionar nuestro juicio, lo que debe ser con las percepciones (subjetivas).


El segundo experimento se llama El Efecto Transeúnte. Tiene su origen en situaciones en que la gente no ha reaccionado ante situaciones de peligro y/o riesgo de un semejante porque nadie más lo hace. En el primer vidéo, actores, con diferentes vestimentas, se tiran en las escaleras de una estación de metro en Londres, uno de ellos incluso pidiendo ayuda. 



Este segundo vidéo, del mismo experimento, es un poco más fuerte. Un actor se lleva por la fuerza a una niña, también actriz, a plena luz del día. La niña grita "¿Qué haces? Tú no eres mi padre" , ante la mirada de las personas que van pasando. ¿Cuántos reaccionan?


Los tres experimentos no hacen sino confirmar nuestra tendencia a hacer y decir lo que dice que el grupo. Pero también confirman, que a veces, solo se necesita uno, firme, sin miedo a contravenirlo, para cambiar el comportamiento de todos. Es imposible saber todo sobre todo, y actuar contra corriente no lo hace a uno más inteligente per se, a veces solo lo hace ser un vil necio. Pero creo que entonces la ecuación es simple: tener principios firmes y actuar en consecuencia. Señalar, exhibir, repudiar y contrarrestar lo que no es correcto. Habría que definir "correcto", pero eso cada quién lo tendrá que hacer. Estaremos bien algunas veces y estaremos mal otras, pero creo que pocas veces nos arrepentiremos.

@skyold





jueves, 21 de junio de 2012

El Sueño

Estoy recostado. Trato de dormir en un mal colchón. Un mal colchón es ese que no está acostumbrado a ti ni tú a él, porque nunca lo ha hecho o porque nunca lo hará. También es un mal colchón ese que ha sido de otros y guarda sus secretos. Secretos en forma de huecos, dónde cada uno acostumbraba dormir. Si esos secretos no son como los tuyos no puedes dormir. Por lo menos, no sin una larga lucha, vuelta para acá, vuelta para allá, y vuelta a empezar.  Mi almohada en este momento no es mejor. Sin forma, sin fuerza, débil, no sostiene mi cabeza. Su relleno se mueve al más mínimo capricho. No me gusta, me deja ser demasiado libre. Una almohada debe de poner siempre algo de resistencia. Resistencia que te hace bien, que te deja descansar. La almohada ideal siempre mantendrá la posición que sea necesaria, no la que uno quiera. Porque uno a veces no sabe lo que quiere, y es ahí donde la almohada debe ser firme y no cumplirnos el capricho. Debe saber que de otra forma no vas a descansar. Que si cede te puedes sentir bien por un tiempo, pero después te vas a despertar a cada momento, y aparte de sentirte todo el día malhumorado y miserable, por la mañana el cuello te va a doler. Y así estarás todo el día, volteando todo tu cuerpo a todos lados, rígido como tabla, porque tu cuello no puede girar. En esas condiciones no puedes reír, no puedes revolcarte en el suelo haciéndolo, no puedes echar la cabeza hacía atrás en una sana y sonora carcajada. No, la risa pura y espontanea se va con el dolor del cuello, porque en cuanto intenta surgir, ahí está la molestia física recordándote que no dormiste bien ayer. Por eso uno trata siempre de dormir bien, aunque el colchón y la almohada no quieran. Pero a veces cuesta. Y la única forma de dormir así es que te venza el sueño. El sueño siempre te vence, es muy fuerte. Es tan fuerte que nadie lo vence. El que intenta vencerlo se muere a los diez días de batallar con él, y se vuelve su prisionero eterno. Por eso en todas las culturas, en todos los tiempos, ha existido esa tortura, la de hacer que trates de vencer al sueño. Te echan agua, te hacen ruidos, te ponen luz, te clavan agujas en la piel, todo para que te pelees con él. Al que no habla, lo obligan a seguir peleando. El obligado tendrá visiones, sentirá dolor, todo le parecerá terrible y estrecho. Después de un tiempo, por un momento verá la claridad, las agujas dejarán de doler, el agua  de molestar, el ruido será como si no existiera, y sonreirá, justo antes de sumergirse, vencido, en el sueño, el eterno, el de a de verás.

Por eso si uno no se quiere morir antes de tiempo debe darle un tributo razonable al sueño. Dejar que haga con uno lo que quiera. Porque el sueño es hermano de la muerte, una muerte pequeña como siempre se ha dicho, y permitir el despertar, que es una resurrección, pequeña también. Hay que pagarle tributo, dejando que nos muestre lo que quiere mostrarnos, dejándonos guiar. A veces lo que nos muestra parece del pasado, a veces del presente, y algunas otras hasta parece del futuro. Nadie lo sabe, pero hay que verlo. Puede ser lo que nos espere al final del túnel. Puede ser que nos muestre lo que su hermana nos depara. Y por eso no está mal sumergirnos en esa semimuerte, donde somos y no somos al mismo tiempo. Pero debemos sumergirnos poco, como asomados en un telón, solo el rostro, para atisbar, para reír, para llorar, para escapar. A veces el sueño te juega bromas pesadas, y hay que aguantar. También al sueño le gusta reír, de ti,  sobre todo al ver tu cara aterrorizada porque pensabas que te pulverizabas al caer, o después de materializar un temor, dentro de tus ojos cerrados. Sí, es de cuidado el sueño también, puede jugar rudo. Te puede llevar a dónde no quieres, puede despertar fantasmas que suponías dejados atrás, puede darte miedo. Por eso, aunque no es garantía, uno debe tener un buen colchón y una buena almohada, de esos que son aliados y no enemigos del sueño. De esos que hacen que hasta los pendientes se arrullen, esos que te dicen que todo puede esperar a mañana. Y al compartirlo es igual, tendrás que entender que no puedes tener mi almohada, aunque te dejaré que ocupes casi todo el colchón, mas no de este lado. Y lo siento por los que no pueden procurárselos, está fuera de mis manos. Está fuera de mis manos a veces procurármelos a mí. Tan es así que debo escabullirme de esta cama extraña, de un momento a otro, en silencio, y espero lo comprendas. Porque, que me perdonen los poetas, necesito no pelear con el sueño, necesito ir a mi almohada, así como tú tienes la tuya. Porque quiero reír mañana igual o mejor contigo, para seguir siendo yo mismo, y que no pienses con tristeza que algo cambió.

@skyold

martes, 22 de mayo de 2012

MICROCUENTOS


Ese día la historia no se despertó. El profesor, de la Academía de Bellas Artes de Viena, pensó que Adolf merecía una oportunidad.

No sintió los colmillos hundirse en su carne. Volteó; y la encontró sonriente. El arco en sus manos. Estaba salvado, gracias a ella.

Jalaban el gran caballo de madera cuando escucharon un estornudo al interior. Trajeron las antorchas. Homero lloró, impotente.

Observó sus ojos negros, profundos como abismo, pero serenos. No tuvo dudas; El Espíritu la había elegido. Ella guiaría a su pueblo.

Qué suerte parecerse tanto a él, se dijo mientras le tomaban fotos. Pero tenerlo encerrado no era suficiente. Al volver, lo mataría.

La serpiente se alzó ante ella. Eva no dudó, tomó su cuchillo, y de un tajo le cortó la cabeza. El plan divino había fallado.

¿Cómo explicaría que había sido un dinosaurio?

Al ver el medallón roto y al dragón alejarse, no pudo contener el llanto. Era mejor así, lo sabía.

Insomnio se sentó junto a él como cada noche. Era el momento. La luz iluminó el filo del puñal. Estaba hecho; por fin podría dormir.

 “¿Últimas palabras?”, preguntó el General. Asintió. Tomó aire, miró desafiante las carabinas y nació su leyenda. “Fuego”, contestó.

Quiso gritar y solo le salió un aullido. Miró donde había estado el lago. Olfateo el aire. Nunca volvería a ser humano.

Tanto suplicó a los dioses, que le dejaron regresar a ese momento. Y esta vez, ante el acertijo de la Esfinge, guardó silencio.

El canto del ave le despertó; como siempre. Miró a su lado. Ella seguía ahí, con él. La abrazó. El ave cantó de nuevo; como siempre.

Al momento de saltar, comprendió que no lo lograría. Incumpliría su promesa. Se alegró de haber enviado la carta, y sonrió al vacío.

Se asomó por la ventana; llovía. Tendría que intentarlo en otra ocasión.